Qué es un aval bancario y para qué sirve

26 September 2019

Qué es un aval bancario y para qué sirve
Hay multitud de términos bancarios que, aunque los escuchamos casi cada día, son difíciles de entender. Es por ello que explicaremos qué es un aval y para qué sirve exactamente.

¿Qué es un aval?

Un aval es un contrato en el que una tercera persona hace de garantía para el pago de una obligación para el supuesto en que el deudor no cumpla con su obligación y no satisfaga su deuda. Así, el avalista se compromete solidariamente a hacerse cargo del pago de la deuda cuando el avalado, y al mismo tiempo deudor, no pueda pagarla. [su_likelihood] Este contrato tiene una serie de características. Son las siguientes: 1.- Se trata de un contrato de garantía sin el cual el avalado no podrá adquirir la obligación. Por ejemplo: una pareja joven (los avalados) con pocos ingresos no podrán formalizar la hipoteca (la obligación) de su casa a no ser que alguien les avale, sus padres (los avalistas), por ejemplo. 2.- Si el deudor principal no paga sus deudas, el acreedor -normalmente el banco- podrá exigir al avalista que satisfaga dicha deuda. 3.- Facilita la concesión de un préstamo o hipoteca por la entidad bancaria al avalado. Así, con un aval es mucho más fácil que nos concedan una hipoteca, por ejemplo.

¿Para qué sirve un aval?

El objetivo de un aval es garantizar el pago de una deuda, de forma que, si ésta no fuera satisfecha por el deudor, será el avalista, es decir, quien cede el aval, quien responderá del pago de las deudas del deudor. No obstante, también puede constituir un aval un bien inmueble. Así, podemos formalizar una hipoteca de una segunda residencia aportando como aval nuestra vivienda habitual. [su_mscore] En cualquier caso, cuando una persona física decide ser avalista, tendrá que estar inscrita en la Central de Información de Riesgos del Banco de España o CIRBE, una base de datos que limita la posibilidad de que al avalista le concedan un crédito o un préstamo, ya que, eventualmente, tendría que hacer frente al pago del préstamo del avalado. Para dejar más claro cómo funciona un aval, pongamos un ejemplo: imaginemos que queremos comprar una casa y, por tanto, queremos que nuestro banco nos conceda una hipoteca. No obstante, no tenemos demasiadas probabilidades de que el banco en cuestión nos conceda la hipoteca, de forma que, para facilitar la concesión del préstamo hipotecario, presentamos como aval a nuestros padres, quienes estarán obligados a pagar las cuotas de nuestra hipoteca en el supuesto de que nosotros no lo hagamos. Sin duda, con un aval es más probable que nos concedan una hipoteca, para lo cual la mejor opción es recurrir a los comparadores financieros que encontraremos por Internet y que nos facilitarán el trabajo de buscar una hipoteca que se adapte a nuestras necesidades y que sea fácil de conseguir. [su_loan_comparison]

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